Por qué no queremos una Zona Libre de Transgénicos

Tras la respuesta de Ahora Madrid a nuestra carta en atención a la propuesta de declarar Madrid como Zona Libre de Transgénicos, queremos darles una respuesta y, sobre todo, una invitación. ¡Uníos a la Ciencia!

ahora_madridEn los últimos días, a partir de la respuesta de Ahora Madrid a nuestra carta abierta en contra de la propuesta de declarar Madrid como Zona Libre de Transgénicos, ha habido una respuesta sólida y unánime de la comunidad científica. Aunque ya hemos respondido a parte de lo que presentan en su comunicado en varios medios de comunicación (El Confidencial, Hipertextual y Quo), queremos dar una respuesta más completa, incluyendo todo lo que se dice en este comunicado.

Antes de nada, aclarar, como ya decíamos en nuestra carta original, que no estamos en absoluto en contra de Ahora Madrid, sino de esta propuesta, que creemos que está motivada por una gran falta de información respecto a los transgénicos y su marco regulatorio. Prueba de ello son las afirmaciones que encontramos en su comunicado, que pasaremos a explicar.

 

Los efectos legales de la declaración de Madrid como Zona Libre de Transgénicos

 

El primer asunto del que queremos hablar es del marco regulatorio de los transgénicos. No es cierto que la UE permita directamente a las regiones que prohíban los cultivos OMG. Según la ley vigente, la Directiva (UE) 2015/412 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de marzo de 2015, los estados miembros de la UE tienen capacidad para prohibir el cultivo de transgénicos de forma parcial o total en su territorio. Con todo, la petición para poderlos prohibir debe hacerla necesariamente el estado (y no un ayuntamiento o gobierno autonómico) y debe estar sustentada en alguna de las causas recogidas en el punto 2 del artículo 1 de la misma ley.

Esta directiva ha entrado en vigor el 2 de abril de 2015, en cumplimiento de su artículo 4. Antes de eso, hemos tenido que ver cómo Francia prohibió en dos ocasiones los cultivos transgénicos. Y en ambas ocasiones fue declarado ilegal por el Consejo de Estado francés (en 2011 y en 2013). Si bien en ese caso parece que el problema no se debía al desconocimiento de la normativa, sino a intentar aplicar barreras de entrada al maíz español en la Unión Europea, beneficiando a los productores franceses.

Ya que, hasta hace tres meses, ni siquiera los gobiernos nacionales tenían autoridad legal para prohibir los transgénicos, las declaraciones de “zona libre de transgénicos” no han tenido otra repercusión que el posicionamiento del partido en el gobierno local o regional en contra de esta tecnología. Al contrario de lo que se afirma en el comunicado, esta declaración no implica ninguna restricción en la práctica. A no ser, claro, de que vaya acompañada de leyes concretas que la doten de marco jurídico, y aprobadas por aquellas instancias que tienen las competencias para ello (actualmente, en España, sólo aplicable a nivel nacional o comunitario).

 

La distribución de los cultivos transgénicos en España

 

Otro punto en el que el comunicado no está muy acertado es la distribución de los cultivos transgénicos en España. No sólo hay cultivos transgénicos en Aragón y Cataluña. Según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), también lo encontramos en amplias extensiones de Andalucía, Castilla-La Mancha, Navarra y Extremadura, además de una presencia más reducida en Castilla y León, la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana, Islas Baleares, Murcia y  la Rioja. En su conjunto, los transgénicos están presentes en 12 de las 17 autonomías.

Como curiosidad, las Islas Baleares se declararon Zona Libre de Transgénicos mediante una proposición no de ley en 2007. Allí se cultivaron, el año pasado, 160 hectáreas de maíz transgénico. En Málaga ocurre lo mismo. A pesar de las declaraciones de su diputación, en 2014 se sembraron más de 400 hectáreas. Y no estamos hablando de cultivos ilegales, sino de los recogidos por el propio MAGRAMA. Como se puede ver, la declaración no tiene efecto legal alguno.

Mapa Transgénicos

Distribución del maíz MON810 en España

Por otro lado, sería prácticamente imposible hacer una zona realmente libre de transgénicos. Al menos de productos derivados de los mismos. Usamos a diario elementos con transgénicos. Desde los billetes de euro a los detergentes. Y, por supuesto, muchas medicinas, siendo la insulina el caso más famoso.

 

Transgénicos, herbicidas y pesticidas

 

Como ya hemos dicho en otras ocasiones, los transgénicos son seguros. Al fin y al cabo, miles de estudios avalan la seguridad de los transgénicos. Nos ha sorprendido (gratamente) que Ahora Madrid no haga mención a riesgos para la salud humana. Sin embargo, en otro de los puntos en los que incide el comunicado de Ahora Madrid, se atribuyen riesgos a los transgénicos por su relación con el uso de herbicidas. Lo cierto es que el uso indiscriminado de herbicidas puede ser perjudicial, aunque un uso correcto es seguro en la mayoría de los casos. Pero si analizamos su relación con los transgénicos, nos podemos llevar algunas sorpresas.

Lo cierto es que los datos recogidos indican que el uso de herbicidas ha disminuido desde que se han comenzado a usar transgénicos. Los datos que se han recogido hacen referencia a un periodo de 16 años (del 1996 al 2012) en EEUU e indica que el uso de transgénicos ha reducido el uso de componentes activos de herbicidas en 225 millones de kg.

Otra de las cosas que se afirma es que los cultivos transgénicos contienen glifosato. Eso es simplemente falso. Para empezar, en la Unión Europea no está autorizando el cultivo de variedades resistentes al glifosato, que son las que van aparejadas con el uso de este herbicida (se rocían los campos para eliminar cualquier otra planta que no sea parte del cultivo), que en cualquier caso es de aplicación externa, no va incluido en las plantas. Sin embargo, creemos saber de donde viene la confusión. El maíz transgénico que se cultiva en España, el MON810, es un maíz resistente a la plaga del taladro, evitando la pérdida de toneladas de maíz todos los años. Para conseguir este efecto, el MON810 produce una proteína, conocida como Cry, que es tóxica para estos insectos. Esta proteína no es una invención humana, sino que es producida de forma natural por variedades de la bacteria Bacillus thuringiensis.

Como curiosidad, el uso de esta proteína como pesticida está autorizado en cultivos ecológicos. La diferencia es que en lugar de utilizar sólo la proteína, se añaden colonias de bacterias al propio cultivo, consiguiendo el mismo efecto. Sobre su nivel de seguridad para consumo humano no hay duda alguna.

Estamos de acuerdo, eso sí, en que herbicidas y plaguicidas pueden ser perjudiciales para la salud y el medio, especialmente si se aplican en contra de las recomendaciones (algo que ha sido tristemente frecuente). Ahora bien, toda la evidencia apunta, hasta ahora, a que una de las formas más efectivas de reducir su uso es la utilización de algunas variedades transgénicas. Por desconocimiento, Ahora Madrid se está oponiendo a lo mismo que pide, y que consideramos un objetivo compartido: la reducción del uso de plaguicidas y herbicidas en la medida de lo posible.

 

Contaminación de otros cultivos por parte de los transgénicos

 

En el comunicado se hace referencia, también, a la contaminación de otros cultivos. Las cosas como son, el polen, transgénico o no, viaja gracias al viento y los insectos y llega a otras plantas “contaminándolas”. Lo cierto es que no hay razones para pensar que esto pueda ser perjudicial. Al fin y al cabo, se suele plantar en zonas en las que el cultivo no puede hibridar con plantas salvajes, y los cultivos de máiz convencional y maíz transgénico, genéticamente, apenas se diferencian.

Distancia transgénicos

Figura que muestra los grados de “contaminación” por polen transgénico según la distancia al cultivo y dirección

A pesar de eso, en España se establece una distancia mínima de 50 metros entre cultivos transgénicos y convencionales. Para que os hagáis una idea, un estudio realizado en España por un organismo público (en concreto el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias) demuestra que, con el viento a favor, a 10 metros de distancia la contaminación con OMG es inferior al 0.9%, mientras que con el viento en contra, esa distancia se reduce a 2 metros. En resumen, se regula una distancia 5 veces superior a la necesaria para reducir la “contaminación” a niveles muy bajos.

 

Transgénicos, monocultivos y propiedad intelectual: ¿hay alguna diferencia con las variedades no transgénicas?

 

La respuesta corta  a esta pregunta es que no. Las semillas OMG incluyen tecnologías que acostumbran a estar patentadas durante 20 años, momento a partir del cual todo el mundo puede producirlas libremente. Las semillas no transgénicas (y las mismas variedades transgénicas) pueden ser registradas oficialmente para disponer de la exclusividad de su venta también durante un periodo determinado de tiempo. Este periodo varía con según si son plantas herbáceas (25 años) o leñosas (30 años). En ambos casos, como se puede ver, es un periodo mayor al que garantizan las patentes. Por lo tanto, no hay ninguna diferencia entre usar variedades transgénicas o no, a efectos de privatización de las variedades vegetales.

Además, aunque existe la posibilidad de registrar variedades transgénicas, no existe la obligación. De hecho, en la carta que enviamos hablábamos del arroz dorado, un ejemplo de transgénico cuyo protocolo de producción pertenece a la humanidad desde el momento en que se desarrolló.

La compra de semillas a cualquier empresa es una decisión que corresponde a los agricultores, que es de esperar que prioricen seguridad, rentabilidad y bajo uso de fitosanitarios.

En cuanto al efecto sobre la biodiversidad, tampoco hay diferencias entre un cultivo convencional y uno modificado. Los cultivos actuales están vinculados al monocultivo, ya se cultiven plantas transgénicas o convencionales. La razón es sencilla: al tratarse de una única extensión de tierra con una única forma de trabajarse, los costes para los agricultores se reducen. Si se quisiera, obviamente podría haber cultivos combinando distintas especies transgénicas (si en la UE se permitiera el cultivo más de un tipo de transgénico vegetal) o combinando maíz transgénico y plantas tradicionales. Simplemente es algo que no se hace por rentabilidad, y tiene poco que ver con que las variedades usadas sean transgénicas.

Especialmente hiriente es la afirmación que se hace sobre cultivos transgénicos y deforestación. Bueno, en realidad no se hace, se asocia a los monocultivos, que como hemos visto no están asociados exclusivamente a los transgénicos, y no vemos ninguna iniciativa que pretenda prohibir los monocultivos. La deforestación es un grave problema. Recordamos el cultivo de amapola, marihuana y especialmente coca en la Amazonia colombiana, aunque nada tienen que ver los transgénicos con ello. La pobreza establecida en la zona y la aparente rentabilidad de los cultivos ilícitos llevaba a las personas más vulnerables a deforestar el Amazonas para instalarlos. Este fue el inicio de peores costumbres alimentarias, abuso de plaguicidas y herbicidas, desplazamiento de poblaciones e inseguridad alimentaria. Un problema social, y con muy poca relación con esta tecnología.

Cultivos ilicitos en colombia

Cultivos ilícitos en Colombia en 1996 según la FAO. Ningún cultivo transgénico está involucrado, y como se puede ver ocupan una proporción importante de la Amazonia Colombiana.

Por supuesto, nos posicionamos en contra de la tala del Amazonas para cultivar y poner granjas. La razón es sencilla: además de amenazar al medio ambiente, la ciencia demuestra que hacerlo es contraproducente para la producción. Confiamos en los avances de la tecnología, especialmente la biotecnología, para obtener recursos para toda la humanidad con el suficiente respeto al medio ambiente. Los transgénicos, de hecho, son parte importante de este avance, al permitir mayores producciones en menor espacio.

 

Por qué no queremos una Zona Libre de Transgénicos

 

Como hemos ido viendo, los transgénicos no aumentan el uso de plaguicidas y herbicidas. Al contrario, lo disminuyen.. Tampoco tienen un estatus especial que permita a las empresas explotarlos en mayor medida. Y, por supuesto, no favorecen la tala de bosques. Más bien lo contrario, ayudan a reducir la necesidad de nuevas tierras de cultivo.

Los transgénicos no son la solución al hambre en el mundo, ni a los problemas ecológicos. Estos problemas son extremadamente complejos y no hay una solución única para ellos. Pero son un elemento que puede ser de mucha ayuda. Y al despreciarlo, al querer eliminarlo, Ahora Madrid y otros muchos partidos e instituciones están perjudicando las posibilidades de atajar estos problemas.

Creemos sinceramente en vuestra afirmación de que no estáis en contra de la biotecnología sino del uso de compuestos perjudiciales. Y por eso creemos que lo único que hace falta es más información sobre los transgénicos y otras tecnologías

Y esa es la finalidad de FEBiotec y otras entidades. Proporcionar información y consejo de forma desinteresada en temas relativos a diferentes áreas de la ciencia. En nuestro caso, se trata de la biotecnología. Y estamos abiertos a consultas. Es más, queremos aprovechar este espacio para pediros una reunión, y que escuchéis el punto de vista de la comunidad científica sobre este tema. 

¿Os sumáis a la ciencia?

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9 pensamientos sobre “Por qué no queremos una Zona Libre de Transgénicos

  1. El Agricultor

    En la mayoría de cosas, por no decir todo tenéis razón, salvo en una. Y es que con el uso de transgénicos se copan todas las cadenas de producción y las semillas que ofrecen las plantas no se pueden volver a utilizar. Esto crea una total dependencia de los agricultores hacia vuestras semillas. Que duda cabe que hay que estar a favor de la ciencia, pero se merma la evolución de la planta. Lo agricultores queremos volver a utilizar las semillas que nos ofrecen los productos que cultivamos, hecho que hoy día es imposible. Si el día de mañana os da por ponerle un precio elevadísimo a las semillas nos quedaremos sin sembrar y la consecuencia de ello es la desertización, hambruna y otras lacras. Así que un poco de RESPETO. Que lo que habéis escrito está muy bien, pero hablar de todo, que NO somos gilipollas. Bien para la ciencia, pero mal por vuestro lucro y el objetivo de poseer el monopolio del cultivo.

    1. Pablo Genís

      ¡Hola, agricultor!

      Me asombra eso que dices de las semillas, ¿has probado a plantarlas? Todo indica que brotarán. Es cierto que hay plantas híbridas (sin necesidad de que sean transgénicas) para obtener mejores resultados en la cosecha. Por los propios mecanismos reproductivos de la planta, el material puede recombinar y la siguiente generación de plantas no es igual, por lo que es preferible comprar de nuevo.

      En cualquier caso, eres libre de plantar las semillas que quieras (transgénicas o no, compradas o no), aunque hasta donde sé, la mayoría de agricultores opta por comprar semillas por las dificultades y requerimientos que implica conservarlas. Pero insisto, las plantas transgénicas son fértiles.

  2. Gerardo

    Hablan como si ustedes representaran a los científicos en general. Es obvio que no se cansan de tratar de confundir a la población Hablan en nombre de los científicos, pero científicos realmente comprometidos han recomendado tener precaución al utilizar estos organismos, y en otros casos han comprobado su toxicidad (http://www.enveurope.com/content/26/1/14 (articulo censurado, pero sin ninguna objeción científica clara se ha vuelto a publicar),

    Es claro que ustedes no tienen un leal escrutinio científico y solo sirven a intereses económicos y políticos.

    Público en general, por favor revisen otras posturas menos tendenciosas (por ej. http://www.uccs.mx/)

    Atte. Científico sin influencia de intereses privados.

    1. Pablo Genís

      Hola, Gerardo. Me sabe mal que te haya llegado la influencia de los falsos estudios de Séralini, considero que al exponerse tanto con sus investigaciones sin rigor está desacreditándose a él y a la ciencia. Aquí tienes una retracción del artículo de la revista que lo publicó: https://www.elsevier.com/about/press-releases/research-and-journals/elsevier-announces-article-retraction-from-journal-food-and-chemical-toxicology

      Obviamente, no lo han vuelto a publicar, ha tenido que ser otra revista. En cuanto al tema de los intereses, no entiendo por qué apuntas hacia una entidad sin ánimo de lucro y con centenares de miembros de todo tipo y condición.

      ¿No te parece sospechoso que pese al gran consenso científico sobre la inocuidad de los transgénicos haya un único científico que los encuentre peligrosos? A él ya le conviene, viviendo en el país que más en contra está de los transgénicos y después de haber publicado varios libros en los que sólo habla de ese tema.

      Con todo, no tienes por qué creerte estas acusaciones contra Séralini: haz como hemos hecho todos, leéte los estudios científicos sobre el tema y fórmate una opinión entonces. Te avanzo que coincidirá con la nuestra.

      1. Gerardo

        Hola Pablo.

        Pues he leído estudios científicos sobre el tema y por eso me he formado una opinión, no necesito pedir prestada una ajena; soy biólogo.

        Quizá existiría la posibilidad de que la investigación de Serallini careciera de rigor, cosa que no creo (el retractamiento de la revista mas bien denota la influencia de las transnacionales en un ámbito que se supone “debiera” ser neutral, como es el quehacer científico), En todo caso no es para nada el único científico que ha demostrado los efectos perjudiciales del los OMG. Desafortunadamente, y no es casualidad, varios de ellos han perdido su trabajo; lo que tienen en común sus estudios no es la falta de rigor, pues se trata de científicos íntegros y reconocidos, el factor en común es la presión obsesiva ejercida por las transnacionales para desacreditar dichos estudios y a los científicos mismos.
        ¿A que se debe esto? a que hay muchos intereses y una cantidad inimaginable de dinero de por medio.
        Baste mencionar los casos de Arpad Pusztaí y Stanley Ewen en Escocia e Ignacio Chapela en California. Los casos de desacreditación no son aislados y no es un solo científico el que encuetra peligrosos los OMG… No se trata de estar o no en contra, si no en presentar las evidencias de si es o no adecuado su uso, tanto para el medio ambiente como para consumo humano.

        Mencionas que hay un consenso científico sobre la inocuidad de los transgénicos. Eso no es verdad ni de lejos, al contrario, de acercarse a un consenso seria que no son inocuos, ni para el medio ambiente ni para consumo humano. Pero en realidad en el ámbito internacional no hay consenso. No debe afirmare algo que no es.

        ¿A que se debe el imperioso afán de introducir cultivos de alimentos trangénicos? Se sabe que con una repartición mas equitativa de la producción actual se desvanecería el hambre en el mundo. En realidad el bienestar humano no es la finalidad de grandes transnacionales, más bien es incrementar sus ingresos y dominar ámbito agrícola. Para ejemplo basta enterarse de las practicas de terrorismo empresarial que lleva a cabo una de esas transnacionales a los pobladores de las selvas amazónicas, a los que despoja de sus tierras a punta de armas de fuego. Por otra parte, esas empresas tienen un historial de falsificación estudios científicos ¿es eso menos o mas grave que la supuesta falta de rigor en los estudios científicos? Ojala Pablo nos respondiera.

        1. Pablo Genís

          Buenas, Gerardo, ya he llegado para responderte.

          En nuestra carta ya se enlaza un artículo que revisa miles de investigaciones que garantizan la seguridad de los OMG. Además de eso, puedes consultar estos dos informes de la Comisión Europea, en el mismo sentido y en un plazo de 25 años. “A decade of EU-funded GMO research (2001-2010)” y “EC-sponsored research on Safety of Genetically Modified Organisms (1985-2000)”.

          La falsificación y la falta de rigor en un estudio científico llevan a un mismo punto: datos no confiables, sea de forma intencionada o no. Las empresas comercializan semillas, ya sean OMG o no. Si estás en contra de las empresas, quizá lo que estás defendiendo es un modelo de estado diferente y no prohibir una tecnología. Si crees que alguna empresa hace uso de prácticas ilegales, deberías denunciarlo.

          En cuanto a nuestra defensa de los transgénicos, se debe a sus beneficios para la humanidad y el medio ambiente, más allá de acabar con el hambre en el mundo.

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